sábado, septiembre 22, 2007

El deseo y la inteligencia



Caminábamos con Eduardo por los callejones de San Marcos, que a la hora del ocaso se suelen volver mágicos. Estos callejones transcurren bajo ramas entrelazadas; son túneles verdes con una alfombra de arena blanca.
Los rayos de sol se metían furtivos desde el oeste manchando aquí y allá con llamas anaranjadas, y los árboles ya estaban listos para reposar su noche. La luna alta en cielo también serpenteaba sus rayos entre las hojas, y entonces el camino blanco se hacía más blanco que nunca.
Había un clima muy especial.
Hablando de astronomía, inadvertidamente se hizo dentro de mí un espacio silencioso. Dentro de ese espacio apareció la respuesta a una pregunta que me hice a mí mismo días atrás: ¿cuál es el lugar correcto del deseo?
Una mente iluminada, ¿es una mente sin deseos?
¿Son totalmente incompatibles la inteligencia y el deseo?
Mientras seguía hablando con Eduardo sobre galaxias y materias oscuras, dentro de mí comenzó una indagación no verbal sobre esto.
Es evidente que una vida sólo puede estar guiada por dos cosas: o por lo personal, o por la inteligencia, que es impersonal.
La Mente Cósmica tiene su lugar para cada uno de nosotros. Una forma menos dramática de decirlo es que todos tenemos un lugar, un tiempo y una acción en la Vida. Pero nosotros nos apartamos de ese "plan" por los pensamientos y deseos egocéntricos. Dependiendo de la intensidad de esos pensamientos-deseos, nos separamos más o menos de nuestro lugar, tiempo y acción correctos en la Vida.
Ese "plan" tiene previsto para nosotros el trabajo correcto, el lugar correcto para vivir, la pareja correcta, la dieta correcta, etc. pero nosotros no escuchamos esa voz silenciosa que nos llevaría a una vida de felicidad, y en vez de eso nos dejamos llevar por el placer inmediato, o las ideas equivocadas, y terminamos muy lejos de una vida armónica, viviendo momentos de gran placer y profundo dolor.
Una vida inteligente es una vida sin placer y sin dolor tal como se conocen estas dos cosas. En vez de placer hay felicidad, que es muy, muy, muy otra cosa. Y en vez de dolor, hay pasión, que también es totalmente distinto que el dolor y la pasión "pasional" de las películas; podríamos llamarla también "intensidad"
Una vida guiada por la inteligencia "creará" en ese ser humano los pensamientos Y LOS DESEOS necesarios para que realice los actos correctos.

Los deseos son un evento más de la vida, tal como los pensamientos o los instintos. Todas estas cosas pueden (o no) ser utilizadas por la inteligencia para "su plan"
Tenemos entonces que los deseos pueden tener dos orígenes: el pensamiento o la inteligencia.
Supongamos que la Vida ha diseñado a dos personas para casarse entre sí. En ambos surge el impulso, el "deseo" de estar juntos, que además es afirmado por múltiples pequeños "milagros" y "casualidades" que los acercan.
Uno de ellos no resiste el fluir, pero el otro comienza a tener fantasías y deseos producidos por su pensamiento, y se aparta de esa pareja correcta y comienza una vida de placer-dolor en aventuras sexuales sin fin.
Finalmente, ambos sufrirán; la persona que sigue el curso de la inteligencia también sufrirá porque se quedará sin su pareja correcta. Esta es la naturaleza del deseo egocéntrico: no sólo causa placer-dolor a su portador, sino a todos los que entran en contacto con él.
Así que tenemos dos formas del deseo, dependiendo de su origen: si desde un estado despierto surge en una persona el deseo (correcto) de comer una torta, y en otra persona este mismo deseo (incorrecto) surge desde lo instintivo-emocional, pronto veremos a dos personas comiendo la misma torta, pero una estará avivando la Vida y la otra estará clavando sus dientes en su futuro dolor - y en el de sus seres queridos.
El deseo no es bueno ni malo; es como el hambre, o como un pensamiento; lo que define su cualidad es su origen.
Los iluminados también tienen deseos; pero sus deseos son creadores de Vida, tal como el deseo de los animales en celo, o el deseo de cantar de las aves en este ocaso silencioso y vasto, a los costados del camino blanco.


5 comentarios:

  1. ¿Cómo diferencias si un deseo es correcto o incorrecto?

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  2. Si te referís a cómo lo percibo dentro mío, concretamente... es así:
    cuando tengo un deseo correcto, percibo dentro mío un estado íntegro, sin conflictos, "transparente", por decirlo así.
    La emoción predominante (si es que puede llamarse emoción) es la paz. Los pensamientos están quietos, y el cuerpo relajado.
    No hay muchos pensamientos al respecto del objeto deseado; simplemente, se lo necesita, y ya.

    Cuando existe el deseo personal, egocéntrico, es decir, el deseo producido por el pensamiento, el cuadro entero cambia dramáticamente:
    ya no tengo paz interior, sino euforia, o depresión, o inestabilidad entre estos dos extremos. Mis pensamientos están activos, generalmente obsesionados con el objeto de deseo, a nivel profundo o superficial. Finalmente, mi cuerpo no se halla fluido, sino alterado tanto en sus tensiones como en su funcionamiento (hambre, sueño, etc)

    Son dos cuadros completamente diferentes.
    Si observás a la gente, vas a ver que casi todos viven en el estado de deseo egocéntrico en forma permanente.

    Hay aún una diferencia más: cuando los deseos tienen un origen natural, los sucesos exteriores también cambian, ya que se suceden pequeños "milagritos" o casualidades llamativas que llevan al cumplimiento de esos deseos. Esto sólo sucede en forma accidental en el estado egocéntrico.

    Así que entre ambos estados hay una gran diferencia, que no incluye sólo lo personal, sino también lo exterior.

    Espero te sirva,
    saludos

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  3. Si me sirvió, aunque me he dado cuenta de que la mayoría de mis deseos provienen del ego,y que a los deseos correctos no se les da tanta importancia, tal vez por que no suscitan tantas emociones.
    Y efectivamente, haciendo memoria se me han cumplido deseos correctos,a través de esos pequeños milagritos.
    Gracias.

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  4. Como andas Marcial?? cuando tenga tiempo te voy a escribir para compartir contigo el ping pong que se esta jujando en mi cabeza.. Pero ahora quería pedirte una recomedación. La vez pasada charlando con un amigo la conversacion derivo en K le comente un par de cosas ys e mostro interesado, a lo cual ledije que tenia algunos libros en formato digital para pasarle. No le volvi a hablar sobre el asunto. hoy mas de un mes despues (viendonos todos los dias en el trabajo) me vino a preguntar si tenia algun libro de K, y esto no hace mas que confirmar la idea de que cada uno tiene sus tiempo de maduracion y que las cosas no se imponen. Pero bueno llendo al punto, tengo como 70 libros de K de los cuales he podido leer algunos ya que me los baje todos juntos jeje. Cual me recomendarias para que le pase? Por que por mas que K se exprese muy simplemente, siempre encara las charlas de una manera o de un angulo diferente.. Cual sería a tu criterio el libro indicado para inciarse con K?

    Te mando un gran abrazo!

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  5. Que tal Felipe?
    La cuestión del primer libro de K es algo tan personal!!!

    En general, suelo aconsejar "Comentarios sobre el vivir" (que son 3 tomos)

    Respecto a que K encara siempre de manera diferente... ya verás que no sólo es así, sino que jamás se repite aunque diga exactamente las mismas palabras.

    Milagros del estado creativo...

    Abrazos!!!

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