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lunes, mayo 19, 2014

Vivir las enseñanzas

Robert Julian Onderdonk - Field of bluebonnets

Una persona dijo que para ella, la afirmación de "vivir las enseñanzas" era un mito, directamente.
Sigue mi respuesta a eso.

Mmm... para mí vivir la enseñanza, habiendo nacido con un "yo" y no como K, es tener un estado de observación sin centro, aunque sea a veces, aunque no sea permanente.

Lo que dijo K antes de morir: "estén atentos sin esfuerzo".

Pero por otra parte, también es el contacto con ciertos estados/energías que vienen de afuera y pueden estar minutos u horas.

Esos estados/energías exteriores, y la atención sin nadie detrás de la atención, para mí es vivir la enseñanza.

La indagación, estar en silencio, los diálogos, lecturas, etc tienen sentido si llevan a uno hasta ahí. No existiendo esa atención y la intervención de energías, todo eso y cualquier otra cosa carecen totalmente de sentido.

Ahora, todos hemos nacido con un "yo", no? Ok, eso implica que la atención y las energías no estarán en forma permanente con nosotros, por lo tanto, estamos condenados a meter la pata.

Para mí, vivir la enseñanza no es un mito, pero sí lo es pretender la perfección.

No estamos diseñados para la perfección tipo K, desde el momento en que tenemos ego.

Entonces hay que ser muy pacientes, porque nos esperan cientos de años de lectores de K con un "yo" que lo entenderán de mil maneras diferentes, actuarán a veces desde el delirio y otras desde estados trascendentes, y todas las combinaciones posibles de estas cosas.

Nadie puede ser perfecto. Por diseño no lo somos, y la mayoría de la gente que ha leído a K ha hecho lo que ha podido. Y al final, lo más difícil de ver es el propio error... entonces tiene sentido la amistad, los grupos de amigos en primer lugar, que pertenecen a un grupo de indagación en segundo lugar, para descubrir entre todos los errores de unos y otros.

Sólo las personas tremendamente interesadas en la enseñanza no son susceptibles de ofensa y se abren al cuestionamiento cuando alguien le señala algo sobre su propia confusión o punto ciego.

Se puede ayudar a las personas siempre que ellas quieran, y se puede hablar de otras, o de lo que están haciendo, si el motivo final es derribar barreras que se interponen en la difusión de las enseñanzas.

En un extremo se encuentran los intérpretes de la enseñanza tipo Eckhart Tolle, Feldman González, Osho, etc. (no vale la pena hablar de ellos y deben ser denunciados)

En el otro extremo están los amigos, los familiares... (estás obligado a decirles lo que ves en ellos)

... y en el medio estamos todos.

Esto es lo que entiendo por vivir las enseñanzas... sobre todo el "estar atentos sin esfuerzo" que es lo que al final abre todas las puertas.




Relacionado:

Estábamos hablando con Alejandra que los diálogos, tal como yo los entiendo, deben surgir de personas absolutamente tomadas por el impulso de salir del sufrimiento propio y general. Entendido esto como el sufrimiento del mundo, más allá de uno.

En las reuniones con Armando, se notaba muchísimo quién iba por curiosidad, por entretenimiento, o por estar acompañado, etc, y no por algo más trascendente. 

Armando filtraba cuidadosamente a esas personas, entonces proseguía con los que estaban quemándose. Es imposible mantener un diálogo trascendente desde una posición burguesa (término de K) en la cual lo que debería ser una charla quemante entre amigos se convierte en una reunión social. Y si le sumás a todo eso intereses por organizaciones, puestos, cargos, roles... es catástrofe asegurada.

En Rishi Valley nos contaron que las reuniones de indagación se suspendieron hace muchos años, por las peleas que ocasionaban.

Por eso, cuando veo gente reuniéndose con gran regularidad para "hablar de las enseñanzas", a lo largo de mucho tiempo, y sin esa urgencia de vida o muerte, me tapo los oídos para no escuchar la explosión.


lunes, diciembre 02, 2013

La última trampa del "yo"

Los grupos donde los diálogos son intelectuales se diferencian notablemente de aquellos donde predominan las vivencias - que siempre son los menos. En los primeros, los participantes creen "comprender" y "avanzar", a pesar que, desde afuera, lo que se ve es una inmovilidad absoluta donde los textos son leídos una y otra vez desde los mismos estados internos.
En los grupos vivenciales las personas son sacudidas hasta sus raíces, y la conversación se basa más en lo que les pasa a cada uno en la aventura de una vida en las múltiples dimensiones de la existencia.
Los diálogos eternamente pensantes suceden en los grupos filosóficos, pseudo-K (como Tolle), o incluso en los grupos K. Pero también sucede en los grupos que supuestamente se basan en "vivencias", como los de Osho y similares, donde el laberinto intelectual es cambiado por  un laberinto emocional-catártico.



Pregunta hecha por Alejandra, en el Grupo Uranianos:

¿El ''sobrecuestionamiento'' de los mecanismos psicológicos del que se hablaba el otro día, puede tener que ver con un esfuerzo por comprender? Una intención de comprender, una dirección en la acción?

Respuesta:

El "yo", como "subproducto" del instinto de conservación, lucha por sobrevivir. Es una de sus características.
Y cuando es expuesto ante filosofías y/o prácticas que pueden significar el fin de su sobrevivencia, a veces reacciona de formas muy curiosas, inconscientes

Es muy importante esto último... el "yo" tiene una parte que puede actuar sin ser advertido para sí mismo.

Vamos a un ejemplo concreto, MUY común en los grupos y Fundaciones K (que es adonde apuntás, Alejandra, o no?)

Una persona entra en contacto con las enseñanzas de dos maneras:

- con vivencias atemporales previas que han "desteñido" su yo
- con falta de esas vivencias, y por lo tanto con un yo muy armadito, bien estructurado y afianzado en la sociedad, por ej.


Al final, la razón por las cuales las personas quedan inmovilizadas en el "yo intelectual" o el "yo emocional" durante años, en los grupos supuestamente trascendentales, es una sola: el viejo y tramposo "yo" disfrazado ahora de "buscador de la verdad"
El que entra con el yo desteñido (alias "el desteñido") tiene destellos de percepción inmediatos con respecto a ciertas cuestiones que el el "yo fuerte" (alias "el armado") no ve de entrada.

Esto suele ser muy evidente en dos personajes que aparecen una y otra vez en este grupo como los intérpretes por excelencia de K, que son Tolle y Osho.

El "desteñido" inmediatamente ve algo desagradable en ambos. No sabe qué es, pero sabe que algo anda mal ahí. No puede redondear intelectualmente el por qué le caen mal, simplemente lo siente y ya. Simultáneamente, todo lo que dice K le parece natural, e incluso obvio (bue.. todo todo no, pero huele la verdad pura ahí, y tampoco sabe por qué)

Mientras tanto, el "armadito" necesita de laaaaaaaaaaargas charlas para llegar a ver lo malo de Tolle y Osho. Y al mismo tiempo, no entiende del todo a K, o sea, algunas cosas de él (particularmente de su vida privada) le parecen raras, extrañas, incomprensibles...

Cuando esto se traslada a un grupo de diálogos, es frecuente ver a los más armaditos dar vueltas, evitar, rondar, escapar de todo aquello que implique el fin de los diálogos detallistas de los mecanismos, de esto y lo otro... se resiste a pasar a vivir diferentes estados, ajenos al pensamiento. Los estados meditativos. Entonces el "yo", en forma totalmente inconsciente para el mismo individuo, genera nuevos temas de conversacion que creen que "eventualmente" los llevarán a la iluminación, en algún futuro. Cuando los encontrás liados en los mismos temas, 5 o 30 años después, te das cuenta de que han estado en el mismo lugar, y que esas conversaciones "iluminadoras" son, en realidad una muy sutil trampa del yo para sobrevivir impidiendo pasar a estados de contemplación, percepción que terminarían con él.

Y lo más gracioso es que muchas veces algunas de las personas presas en estas ruedas de conejillos es que promueven estos diálogos con el fin de liberarse del yo.

Por eso insisto tanto en la necesidad de las vivencias previas a las charlas. Y si no se han tenido, entonces, luego de un tiempo de charlas hay que suspender los diálogos, lecturas, pensamientos y tener esas vivencias porque si no, comienza una acumulación de conocimientos que luego se vuelve imposible de destruir.

De hecho, una coraza del "yo", su última trampa, el disfraz de buscador de la verdad.



miércoles, noviembre 06, 2013

La palabra silenciosa

Parte de un diálogo grupal en "Uranianos"




Alejandra:
Algo de este diálogo mantenido ayer trajo más luz a algunas cosas de este momento de mi vida. Había bastantes pensamientos sobre una situación compleja que ya sabés, y sin buscarlo, desde que se dio este diálogo hubo un ''soltar'' bastante notable... un ver lo que es, sin más.

Desde ayer a la tarde hay mucha paz.

Igual la conversación no tenía que ver específicamente con algo personal, claro, pero tuvo su efecto sobre eso otro (no buscado)...




Marcial:
Es interesante eso que contás, Alejandra, sobre el efecto que tienen algunas palabras, debido al estado en que se halla una persona, es decir, desde dónde parten.

Me gustan las anécdotas, porque ahorran tiempo y pintan enteramente la situación.

En los inicios de Internet, uno de los primeros grupos K estaba en Berlin. Había personas de todo el mundo, y hablábamos en inglés. En una ocasión, entre el mar de palabras, en medio de una discusión donde abundaban las citas rápidas de K, un belga soltó una frase de 3 líneas que me dejó suspendido en el aire de la comprensión. Habló sobre algo simple, sobre el arte de fluir entre los diversos estados por los que pasamos cotidianamente, pero lo que se sentía más allá de eso era algo muy fuerte, así que le escribí. Cuando lo conocí mejor (Gerard, su nombre) me contó que se levantaba todas las mañanas a estar en silencio por una hora. Luego, durante el día, diversos estados le sucedían, pero había una observación de ellos.

Esta simplísima conversación causó en mí, sin embargo, un impacto directo.

Esa no fue la única vez que me pasó. En otros foros encontré gente que decía algo y ese algo causaba un impacto enteramente diferente a casi las mismas frases dichas por otros. Incluso frases enteras de K repetidas por ahí no causaban esas oleadas silenciosas.

Este fenómeno siempre me llamó la atención. ¿Qué es lo que se translada a través de las palabras, y que refleja el estado del que habla???

Porque las palabras en sí mismas, no son.
En todos los grupos K, en los libros de los intérpretes de K, etc uno puede escuchar kilómetros de "frases sabias" como hojarascas que no te hacen ni una cosquillita.

Pero cuando alguien está viviendo en contacto con algo más, eso se trasluce inevitablemente, misteriosamente, y causa un efecto profundo en aquellos que escuchan, vacíos y sensibles.

La misma diferencia existe entre uno que te habla eruditamente del dolor, pero que no está sufriendo, y otro que viene con un enorme dolor y se sienta al lado tuyo, casi sin decir nada.

Es muy importante esto.


sábado, junio 22, 2013

Los grupos y el Viento

Pregunta hecha por Alejandra Gulluni en el grupo Facebook "Uranianos"

Me pregunto qué sucedería si las personas que se dedican mucho a la indagación, examinación, las charlas profundas sobre el funcionamiento de la mente y los condicionamientos del ser humano, lo hicieran solamente en estados más sutiles, donde la mente estuviese más ''vacía'', y el pensamiento no operara como es habitual. Tal vez esas charlas serían mágicas. Lo digo porque me parece que si no es así, el hablar y hablar sobre esos temas puede ser un entretenimiento, algo estéril y sin vida, que tampoco inspira ni amplía la percepción.

Por otro lado, también considero que en esos estados, no hace falta indagar demasiado porque la comprensión es espontánea... hummm.....





Respuesta:

Interesantes aportes de todos... lo que sigue es largo, lo siento, pero no pude acortarlo.

Hay muchas maneras de expresar lo mismo, y cada manera tiene lo suyo.

Podríamos, por ejemplo, cambiar las palabras "silencio" y "corazón" por "planos", y entonces la misma cosa sería expresada de diferente forma, y esto podría arrojar nuevas luces sobre el asunto.
A la vez, la cuestión de los "planos" liga este diálogo a los otros que hemos estado teniendo últimamente, sobre los diversos estados por los que pasamos en un solo día.

Creo que es muy importante ver, en primer lugar, desde dónde ha surgido el diálogo, el grupo.
Si ha surgido desde los pensamientos, desde las emociones, o desde algo impersonal. Esto sería lo primero.

Existe un salto en nuestras vidas, a medida que los estados intemporales nos "frecuentan".
Cada vez que tenemos un encuentro con esos estados, deja una huella en todo nuestro ser. Una de esas partes es el "yo" y su voluntad, sus deseos, que resultan "desteñidos" por esos estados.
Otras dimensiones intervienen momentáneamente en nosotros, pero no forman parte de nuestra estructura. Es como si fuéramos estaciones de tren, para ellos, pero actúan.

Es como si existieran 3 clases de egos: unos muy desteñidos, que permiten el contacto con los estados atemporales. Otros más fuertes, que impiden totalmente ese contacto. Y otros más fuertes aún, que pueden dar paso al contacto con el mal.

El ego desteñido tiene dos clases de acciones: unas provenientes del "yo", como cualquier hijo de vecino, y otros provenientes de lo atemporal, de la inteligencia, del fluir. En un momento dado, el ego desteñido puede comenzar a perder mucha "voluntad" y comenzar a ser llevado por los vientos impersonales. Este es el salto al que me refiero. Sus acciones se vuelven creativas en el más alto sentido del término.

Entonces creo que el origen mismo de los grupos de diálogo ya contiene en sí una indicación de su futuro... ¿de dónde ha surgido? ¿por qué estamos hablando aquí?

El "yo" puede - y suele - disfrazarse de "buscador de la verdad", y autoengañarse, entrando a los grupos para lucirse, no para investigar impersonalmente. Si esto no es visto, toda la cosa está ya condenada, y dan origen a esos grupos donde lo importante es quién dice la cosa más ingeniosa e "iluminadora". Esto se complica terriblemente en los grupos K porque suelen citar mucho a éste, y como todo lo de K tiene un gran poder iluminador, cuando alguien tiene una comprensión por un texto de K, el que lo dijo queda como "iluminador del otro", y la confusión se hace así profunda e insalvable. Un gran ejemplo de esto es Eckhart Tolle, y otro, Osho. Y muchos grupos K de por ahí.

Así que el origen de los grupos de diálogo es lo primero. Ver cómo se ha formado, desde dónde. Si fue desde el deseo o desde el fluir impersonal.

Luego viene la relación entre los miembros del grupo; según entiendo, si no hay una amistad bastante florida entre todos, mejor que ni se intente. En un grupo K saldrán las cosas más íntimas a flote, serán cuestionadas las cosas que más nos duelen, que más nos atormentan, y para ello es sumamente importante todo lo que se ha hablado anteriormente sobre el silencio y el corazón.

Los grupos K deberían ser formados pura y exclusivamente por amigos. Incluso entre amigos habrá líos - lo he comprobado largamente - porque ahí se remueven cosas muy profundas y los choques serán inevitables. Esto ha pasado incluso entre Krihsnamurti y David Bohm, así que... ¿qué queda para nosotros?

Así que tenemos dos factores: desde dónde se ha formado el grupo, y la relación afectiva PREVIA entre los miembros.

Si un grupo ha sido formado por el "viento" (digamos) seguramente las condiciones de interés por lo trascendente y el afecto entre todos estarían ya cumplidas. Otra forma de decir esto es que si en un grupo de amigos hay afecto e interés por indagar en cosas profundas, el Viento vendrá inevitablemente.

Imposible saber cuál es primero.

Sólo sabemos que hay una relación directa entre estas cosas: el corazón, el ver, y eso misterioso que interviene a través de personas afectivas y sinceras, cuando se reúnen.