NOTA:

Quizás debido a que algunos posts tienen demasiados comentarios, éstos no terminan de cargarse. Si ven que a final de los comentarios hay un link que dice "Cargándose", hagan click en ese link. Si no lo hacen, pues ahí se queda. Notificar problemas.
LEER ESTO RESPECTO A LOS COMENTARIOS NO PUBLICADOS / RESPONDIDOS DESDE 2018.
Mostrando las entradas con la etiqueta genética. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta genética. Mostrar todas las entradas

viernes, junio 01, 2018

Las decisiones de nuestros antepasados




De una charla sobre ricos y pobres.



Vamos a los ejemplos concretos, siempre iluminadores.
Hay una tribu en Africa. Unas 1000 personas.
Un día, un grupito de esa tribu decide separarse e ir a explorar un poco más lejos y comienzan un viaje al norte.
60.000 años después, los dos grupos han tenido historias muy diferentes: el grupo que se quedó está más o menos igual, no ha variado mucho en nada.
El otro grupo, en cambio, pasó por todo: se destiñeron, se cruzaron con Neanderthales (unos primos que salieron aún antes y les pasaron genes que les ayudaron a sobrevivir en el frío) acumularon conocimiento y riquezas, formaron y destruyeron imperios uno detrás de otro y sus descendientes terminaron pisando la Luna.
Entonces nacen dos niños: uno en la zona rica de Manhattan, digamos, y otro en la misma tribu original, donde la esperanza de vida es baja, la mortalidad infantil muy alta, etc.
Ambos comienzan sus vidas en forma muy diferente, pero esa diferencia no se debió necesariamente a la explotación del primo sedentario por parte del imperialista primo aventurero; antes de reencontrarse por primera vez luego de decenas de miles años ya existía un abismo de civilización y avance tecnológico entre ambos.

Esta breve historia se puede aplicar en montones de casos: a nivel individual nadie es culpable de nada, pero a nivel grupal, tribal si se quiere, se paga el precio de las buenas o malas decisiones de unos pocos - o muchos - antepasados. En ese sentido.
Si un hombre de la tribu sedentaria ve un día a sus primos de la tribu exploradora retozando en la Luna, sería injusto que les achaquen a ellos las razones de sus desventuras o que no puedan llegar a la luna: como individuo perteneciente a un grupo está pagando el precio de que un antepasado suyo, hace 60.000 años, no quiso formar parte del grupo explorador.
La vida es así para todos los animales del mundo: un cachorro nace favorecido o desfavorecido debido a la larga cadena de decisiones de sus antepasados.
¿Por qué iba a ser diferente para nosotros?

Y así es todo: vivimos haciendo apuestas que impactarán en nuestra descendencia todo el tiempo. Los italianos de una misma familia que deciden emigrar a USA, Venezuela o Argentina hacen sus apuestas y 100 años después sus descendientes dirán: "mi abuelo estuvo (o no) más acertado que sus parientes al decidir venir aquí y no allá"... y pagan el precio de esas decisiones lejanas. Pero lo más común es que el tano de Argentina y el de Venezuela le echen la culpa al tano americano de sus desventuras.

Ojo que no niego la existencia del imperialismo y la explotación, pero creo que este otro factor es muy poderoso y actúa a sus anchas precisamente por ser invisible, por ser tan negado.




sábado, octubre 21, 2017

El recurso político de la "tribalización" explota la tendencia natural de proteger al débil




La tribalización es un recurso muy recurrido por quienes quieren construir una parcela de poder.
"Somos diferentes de los otros, y los otros nos han oprimido por demasiado tiempo ya"
Esta es la esencia.
Es el discurso básico que empleó un austríaco en una cervecería de Munich delante de unas docenas de loquitos y que años más tarde terminaría en una carnicería mundial.

Actualmente se usa para crear nuevos nacionalismos reivindicativos, y lo cierto es que la táctica sigue funcionando de lo más bien.

La simpatía por los débiles es, en muchas personas, instintiva y automática y los políticos explotan esta veta inagotable.

Queremos ver a los boxeadores más débiles ganar al fuerte.
En los mundiales de fútbol la gente simpatiza con Costa Rica y no tanto con Alemania.
En la guerra contra Chechenia, Rusia es el antipático porque es el poderoso; pero si la guerra fuera contra USA la tendencia sería a simpatizar con Rusia porque USA es superpoderoso. Y así.

Y esto no es desde ahora, sino que viene desde hace mucho: David es bonito y simpático y Michelangelo le hace una estatua; Goliath es feo y antipático y es caricaturizado.

Hay grandes sectores de la población que no están dispuestos a ver que a veces los débiles también se equivocan, o que se puede ser débil y malvado al mismo tiempo. Y viceversa: les resulta absurdo pensar que el poderoso pueda ser bondadoso y correcto... "¿millonarios buenos? No me hagas reír."

Quizás sea por una cuestión genética, o quizás por condicionamiento cultural, o por tantas pelis de Hollywood donde los débiles buenos se oponen al fuerte malvado y siempre ganan... o una mezcla de todo eso, pero lo cierto es que funciona como un condicionamiento muy activo de la que la gente no es consciente en absoluto, y que los políticos y sus agencias de propaganda explotan muy bien.

Y ojo que no estoy diciendo que no haya poderosos malvados ni débiles buenos, que estos casos también se dan, obviamente. Y en abundancia.


domingo, enero 15, 2017

La interferencia de lo genético en la objetividad // The interference of genetics factors on objectivity




De una conversación:

La enorme mayoría de las discusiones son para definir, en realidad, quién tiene los mejores genes; el tema en sí no importa. Esto es particularmente visible en las discusiones políticas. No hay un verdadero interés por ver las cosas tal como son, sino ver lo que le conviene a cada cual - o sea, la sobrevivencia de los propios genes a expensas del otro.

Luego, cuando se trata de discutir el tema político en una mesa, ese impulso primario se mezcla con "yo veo mejor las cosas que vos" - y por lo tanto, mis genes son mejores. La discusión se torna en un match de box verbal.

La conversación fuera del ámbito de la necesidad genética de sobrevivir y competir tiene muy otro aspecto, más parecido a las discusiones científicas, abstracts y demás.
Pero este tema de lo genético incluso se filtra en el campo científico, cuando hay discusiones sanguinarias sobre temas sobre los que no hay pruebas definitivas.

La competencia genética es muy primaria, atávica y hábil para disfrazarse de genuino interés no egocéntrico.




The vast majority of discussions are actually to define who has the best genes; the subject itself does not matter. This is particularly visible in political discussions. There is no real interest in seeing things as they are, but imposing what suits you best - that is, the survival of one's own genes at the expense of the other. 

Then, when it comes to discussing the political issue at a table, that primary impulse mixes with "I see things better than you" - and therefore, my genes are better. The discussion becomes a verbal box match. 

Conversation outside the realm of the genetic need to survive and compete looks different, more like scientific discussions, abstracts, and so on.But the genetic question even interferes in the scientific field, when there are bloody discussions on subjects for which there is no definitive proof. 

Genetic competition is very primary, atavistic and clever to disguise itself as genuine non-egocentric interest.