sábado, enero 31, 2015

Pensar o sentir al Mal



Lamento volver a hablar de un tema del que no debe hablarse mucho, pero creo que esto puede ahorrar muchos otros "nombramientos indeseables" en el futuro.

Lo que sigue son partes de diálogos donde se tocó el tema del mal y del Mal en el mundo.




Creo que complicamos mucho las cosas, che.
¿Podemos estar de acuerdo en lo básico?
Lo básico es que en el mundo existe algo así llamado el Mal (con mayúsculas) y el mal (con minúsculas)
El primero es una entidad. Así lo ha tratado Krishnamurti, pero muchas otras personas, entre los que me cuento, lo hemos sentido en directo muchas veces, por lo cual no es "una verdad revelada por K en la cual hay que creer" sino una realidad bien concreta.
Este es un punto simple para mí, nada complejo. De la misma manera he visto que existe el Everest, el Río de la Plata y el Mal.
El primer problema reside, sin embargo, en que hay gente que no lo percibe. Lo tiene como idea. Ve a muertos en una fosa común, y dice "oh, el mal existe en el mundo"
Intelectualiza, pero no siente al Mal, aunque sí al mal, que suelen ser sus efectos.
Cuando uno toma clara conciencia de la existencia de esta entidad, cambia su panorama del mundo, sus actos, sus pensamientos.
Entonces ve cuando grupos humanos son influidos por esa entidad, adivina su accionar, presiente sus movimientos, rastrea sus huellas.
Entonces sabe como actuar. Descubre "verdadero en lo falso y lo falso en lo verdadero" como decía K
Pero concretamente, la gente no siente al Mal y lo siguen como ovejas.
Para la gente que no siente a esa entidad, lo que acabo de decir le va a sonar entre delirante o paranoico, o ambas cosas... y es comprensible.
Pero es que si no se siente eso vamos a complicarnos la vida enteramente, eternamente, diciendo: "este es bueno" "este otro es malo" "esto sucedió por estas causas" "no, por estas otras" etc

Un claro ejemplo de lo que acabo de decir es la anécdota de K respecto a Israel:

"La conversación derivó entonces hacia los conflictos que por aquel entonces asolaban el mundo: Irán e Iraq, Irlanda del Norte y el Líbano. Entonces hubo quienes criticaron al Gobierno israelí por la política represiva con que trataba al pueblo palestino. Pero Krishnamurti, como solía hacer, defendió incondicionalmente a Israel y respondió:
- No, señor. ¿Qué puede hacer Israel? Se encuentra entre la espada y la pared. Está rodeada de lobos y de espaldas al mar. ¿Qué es lo que tiene que hacer? No tiene más alternativa que defenderse. No, por favor, deben ustedes ver toda la situación completa."


Aquí se dividen las aguas. Las personas que instantáneamente entienden a profundidad lo que aquí quiso decir K, y aquellas que no.

Me permito decir que si uno no entiende al instante esta anécdota de K, significa que nunca ha mirado a la cara al Mal. Entonces no sabrá dónde se agazapa, dónde acecha, ni sus trampas, ni su presencia contundente, ni nada. Y lo peor: supondrá que está aquí o allá. De esta manera podría atacar a inocentes y convertirse, sin sospecharlo siquiera, en parte misma del accionar del Mal.

Como siempre, ver las cosas tal cual son es el camino más directo a la claridad, pero... "no hay nada más difícil en el mundo que ver las cosas tal cual son"

Una vez visto el movimiento esencial de esa energía uno se preocupa menos por lo anecdótico, esto es, del análisis detallado de los sucesos, de las causas y los efectos, porque de todas maneras, terminan teniendo una lógica total.




El tema aquí es el siguiente:

¿Por qué tenemos que vivir analizando lo que dijo K, interminablemente?


Ahi sí que comenzarían las discusiones bizantinas, tipo "la trinidad es una persona" "no, son tres" ... por años.

Yo SENTIA la bondad intrínseca de Israel desde mucho antes de leer la declaración de K. Desde siempre. Fue automático. Y al mismo tiempo, sentía que "algo no está bien con los musulmanes".

Esto no tiene NADA que ver con lecturas, informaciones, condicionamientos. Sobre todo esto último, quiero hacer notar que fui educado en un país filonazi: el Paraguay de Stroessner, ex-miembro de la Hitler Jugend. En mi niñez, "judíos" eran los que mataron a Cristo, una suerte de seres remotos, raros y tacaños, y bajo la dictadura de Stroessner mis compañeros de colegio podían tener svásticas dibujadas en sus carpetas... pero si dibujaban hoz y martillo la policía podría ir a la casa de sus padres. "Hitler" "III Reich" y demás, eran palabras teñidas de cosa trágica, tremenda y de admiración.

Nada de eso influyó en mí en lo más mínimo. Cuando leí la historia de la II Guerra Mundial, de inmediato vi algo muy, muy maligno del lado nazi. No necesité largas explicaciones de nada, me bastaban las fotos. Lo mismo con la historia del comunismo. Cuando luego conocí en persona a nazis, guevaristas , stalinos, troskos, montoneros... la historia se repetía: estaban bañados de una atmósfera violenta y cualquier cosa que pudieran decir, para mi ya estaba invalidado per se.
Eso era incorrecto, y punto.

Siempre en mí lo primero fue el sentir la bondad-malignidad de algo. El pensar, analizar, escarbar en los detalles para hallar lo bondadoso o lo maligno de algo me parece sin sentido. Es algo que está a la vista, y si se analiza uno se aleja todavía más de esa visión.

¿Cuándo fue la vez que ustedes se toparon con lo maligno frente a frente por última vez? ¿Alguna vez? ¿Que es lo bondadoso para ustedes? ¿Algo a ser pensado o algo a ser percibido con la piel y el pecho, el estómago? ¿Por qué cuesta tanto entender este punto?

Por como hablan, parece que el bien y el mal son cosas a ser analizadas. Pues no. En absoluto.

El bien y el mal se sienten instantáneamente o no se siente nunca más. Por eso insisto en que esa frase de K oculta algo tremendo: o se lo ve ya, o se escapará de entre los dedos.


8 comentarios:

  1. Me sorprende que Krishnamurti tomase partido por uno de los bandos tan abiertamente. Al fin y al cabo tomar partido por uno de los bandos es lo que tiende a hacer todo el mundo (unos por uno y otros por el otro) y no vemos que eso contribuya mucho a resolver el conflicto, ni aun habiendo pasado ya medio siglo.

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    1. Gordons, si leés bien todo lo anterior, te vas a dar cuenta que no es simplemente "tomar partido por un bando". Eso es lo que piensa la gente que PIENSA acerca del Mal. La gente que SIENTE al Mal sabe instantánea y perfectamente por qué K dijo lo que dijo, y también por qué, ante la afirmación de que los nazis habían sido "tomados por el Mal", respondió que "en parte había sido así."

      Si no pensaras acerca del Mal sino que lo hubieras percibido aunque sea una vez en tu vida, tu sorpresa ante estas cosas no tendría lugar.

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  2. Personalmente no creo en el nacionalismo ni en la soberanía nacional como un ideal por el que merezca la pena luchar y morir. Creo que si todos "viésemos la futilidad de ello" sí que se solucionarían muchos conflictos.
    Si yo fuese palestino viviendo en territorio ocupado por los israelitas, intentaría no dedicar mi inteligencia a guerrear sino a adaptarme. Hay muchos ejemplos históricos de países que han sido más civilizados y estables como colonias que como independientes. Por ejemplo: Entre Haití, Venezuela, Cuba y Puerto Rico, ...tengo muy claro que preferiría vivir en Puerto Rico, aunque sea un país que prácticamente ha renunciado a su soberanía. Pero de igual manera, no me identifico tampoco para nada con el terco nacionalismo judío. Si yo fuese un judío integrado en Buenos Aires o en Florida o Nueva York, no cambiaría eso por ir a malvivir a Israel, con el gasto inútil de energías que supone el vivir en estado de guerra y toda la vida en conflicto con la gente a la que le arrebataron esos pedregales y yermas tierras.

    Por lo demás, en todas las guerras y conflictos hay “daños colaterales” y mucha gente inocente que sufre las consecuencias, (independientemente de qué bando tuviese más razón en el momento inicial).
    Nosotros, desde la distancia, podemos efectivamente PENSAR sobre el conflicto -o juzgar quiénes son los “lobos”- mientras miramos fotos y reportajes, ... pero no creo que ni Krishnamurti ni usted ni yo podamos SENTIRLO al nivel que lo siente, por ejemplo, un chaval palestino que haya perdido a su padre o a su hermano en algún bombardeo de represalia israelí.

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    1. Muy de acuerdo con la primera parte de tu mensaje. Sin duda alguna, religiones, patriotismos e ideologías acunan las guerras.

      Respecto a esto:

      "no creo que ni Krishnamurti ni usted ni yo podamos SENTIRLO al nivel que lo siente, por ejemplo, un chaval palestino..."

      ... es exactamente al revés, Gordons.
      Ud. está confundiendo al Mal (entidad energética, psíquica) con el mal, el dolor causado a otros.

      Uno puede sentir el balazo en el cuerpo, pero eso es el mal. La presencia del Mal, sin embargo, se puede sentir hasta en una foto, incluso en un texto.

      Cuando uno ha percibido directamente al Mal una sola vez en su vida ya siempre lo reconocerá después, lo verá en las noticias o sentirá su presencia en las zonas peligrosas, etc. Respecto al mal, éste puede ser consecuencia de otros factores, no sólo de la entidad maligna: puede ser consecuencia de la ignorancia, por ejemplo. O las enfermedades.

      De tal forma que la mayoría de las víctimas de una guerra suelen ser víctimas del Mal y del mal, pero sienten de verdad a una sola de ellas. Respecto al origen no tienen ni la claridad ni la sensibilidad suficientes como para captarlo, debido a que, como dijo K, "el Mal crea un falso bien" que engaña a las mentes, y entonces puede actuar a través de esa mente engañada.

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  3. Para el chaval de mi ejemplo no hay teoría ni foto ni texto que valga: el Mal mayor está en el bando que mató a sus familiares.
    ¿Matar gente como represalia, o como “demostración de fuerza” dentro de un estúpido pulso político, no es el MAL con mayúsculas?
    Es el mismo Mal de los terroristas. ¿Qué otro Mal mayor puede haber?

    Que se puedan usar tiros en la nuca, minas antipersona o cámaras de gas, bombas atómicas o armas químicas, misiles teledirigidos, bombas incendiarias como en Dresde o machete como en el Congo, ... lo que nos demuestra es que el Mal está en todos los bandos. Y esa es una conclusión importante, a la que llegamos con el pensamiento racional, que nos puede hacer pacifistas y menos manipulables por los líderes belicistas.
    En cambio el aceptar que el Mal se puede percibir o SENTIR selectivamente en uno sólo de los bandos, me parece más peligroso; abona el campo a los líderes que ganan poder sobre la gente precisamente a base de CONTAGIAR a la gente ese SENTIR especial que ellos visionariamente poseen.

    Usted ya me lo dijo, tiene reservas contra el pensar, ...pero yo creo que el pensar racional es precisamente la mejor herramienta que tenemos para no ser manipulados y engañados, -(especialmente en una sociedad como la actual, donde tanta gente nos intenta colar sus productos, casi desde que nacemos, usando todos los anzuelos emocionales, espirituales y sentimentales imaginables).

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    1. Gordons, espero que se dé cuenta que este diálogo ha llegado a un callejón sin salida, debido a que yo me refiero al Mal como una entidad concreta, pero Ud sólo se refiere al mal, que es el dolor causado a otro. No son sinónimos.
      El pensar racional debe existir, es fundamental. Pero también debe existir la sensibilidad necesaria para captar las realidades no "concretas", las realidades sutiles, energéticas, los diversos niveles de la mente más allá del pensamiento.

      Tengo reservas contra el pensar que está separado de la sensibilidad, porque, como vemos en este mismo diálogo, continuamente lleva a callejones sin salida.

      Saludos

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  4. Hombre... callejón sin salida o con salida, acuerdo total, cerrazón, descubrimiento... cuando uno dialoga no puede saber de antemano el resultado (eso es parte del aliciente :D).
    Tampoco podemos esperar que nuestra visión de las cosas sea la única válida, puesto que cada persona es diferente. Usted dice que puede sentir el Mal sin necesidad de pensarlo.
    Pero bueno, los que no tenemos percepciones extrasensoriales acerca de dónde está el Mal y dónde no, pues tendremos que ver el asunto racionalmente; lo que no podemos es encomendarnos como peleles a lo que diga o sienta el visionario de turno (eso además de bobo sería como digo peligroso, porque igual que cada bando tiene sus adeptos puede tener también sus visionarios). Ahora todos vemos la personificación del Mal en los nazis, pero antes de convertirse en nazis ellos también escucharon a visionarios que les contagiaron la visión de los judíos como la personificación del Mal.

    El pensamiento racional sirve para no caer en estas manipulaciones, igual que sirve para no creerse la publicidad consumista –(que no por casualidad va directamente dirigida a nuestra parte más irracional y emocional y a nuestro instinto gregario, igual que el nacionalismo y la propaganda política)-

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    1. Gordons, es que estás ilustrando a la perfección lo dicho en la nota: las personas se dividen entre quienes sienten al Mal y quienes piensan al respecto.

      No se trata de una percepción "extrasensorial", sino de la misma sensibilidad que te permite captar la belleza de una poesía, una buena música o una pintura, sólo que expandida. No es un sentido que se añade a los que tenés, sino la expansión de lo que ya tenés.

      ¿Cómo puede una persona racional darse cuenta de la verdad o mentira del hecho de que otras personas pueden captar entidades sutiles que por el momento, ella misma no puede captar?

      Pienso que la persona pensante tendría que recurrir a la fe ciega (nunca mejor palabra). Simplemente tendría que creer en el "visionario", pero es que esto es muy peligroso, tal como vos lo aclarás muy bien, y además añade el problema de la creencia a la semi-ceguera.

      Así que no hay por dónde avanzar. Si yo te digo que puedo sentir al Mal en un video de Gaza donde le lavan la cabeza a los niños palestinos a fin de convertirlos en atacantes suicidas, vos podés negar o confirmar lo que yo digo con idéntica facilidad; de todas maneras, poco importa, porque lo verdaderamente importante es que expandas tu percepción y lo puedas sentir por vos mismo.

      Si voy a andar por el mundo diciendo: "Créanme, yo siento el Bien y el Mal" ... estoy perdido. Sería un gurú más del montón, extraviado y extraviando a otros.

      Esta discusión sólo serviría si sentís "algo" dentro tuyo que luego te impulse a esa expansión de tu percepción, y a ver por vos mismo las cosas. Lo visto por otro carece absolutamente de importancia. Por eso, de este callejón sin salida sólo podés saltar hacia dentro tuyo, hacia el despertar de tu sensibilidad. Ningún diálogo es factible cuando existe una diferencia de percepción de base. Podemos hablar de otras cosas, de política o fútbol, pero de cuestiones energéticas... es como discutir de pintura con un ciego.

      Así son las cosas, de todas formas, es un gusto haber dialogado contigo.
      Saludos!

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