miércoles, diciembre 02, 2015

El inmenso paisaje más allá de los deseos


Alistair Taylor Young: cielo épico sobre Tolar Grande y el Desierto del Laberinto, Salta, Argentina.


Una pregunta en el I Ching de los Caminantes




José Toledo

Galaxio, mucho gusto
Puedes extenderte sobre el término de los deseos como el inicio de algo maravilloso? Saludos


Respuesta

Bueno José, un poco atrasada la respuesta, disculpas...

Dentro nuestro tenemos muchos impulsos. Estos impulsos surgen de diferentes planos, por decirlo así. Por ejemplo, el impulso-instinto de sobrevivencia tiene sus raíces en el organismo, pero el impulso sexual ya puede tener otros orígenes: emocional o mental además de físico.
Nuestros deseos suelen ser muy básicos, o mejor dicho, pueden resumirse a unos pocos. Luego los disfrazamos como algo más complejo. Siguiendo con los ejemplos, el deseo de "servir a la patria" puede tener su origen en el deseo de pertenecer a una tribu, y este impulso, a su vez, surgir del deseo de seguridad, protección, lo cual es parte del instinto de sobrevivencia. ¿Se entiende?
Pero además del cúmulo de deseos que surgen de nuestro cuerpo, emociones y mente hay otros impulsos que nada tienen que ver con nosotros, ni con nuestro organismo, ni con nuestro ego.
Esas voces no las escuchamos, generalmente. Son voces más profundas, impersonales.
Uno se pasa la vida obedeciendo a los pequeños deseos y desoye esos otros impulsos surgidos de la vastedad de la Vida.
Pero si uno comienza a escuchar esos otros vientos que susurran a nuestros oídos inmediatamente comprende el lugar de los deseos personales y el transcurso de la vida entera cambia, ya que se comienza a vivir de una forma completamente diferente...
De pronto uno ya no es el protagonista, sino una mera parte de un inmenso y bellísimo paisaje.

Se entiende, verdad?
Saludos

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