viernes, agosto 29, 2014

Vivir, no vivir, o suponer que se viven las enseñanzas


Un amigo me envió este diálogo de K



Por qué es tan dificil vivir sus enseñanzas?

Diálogo con Renée Weber, escritora, profesora emerita de filosofía en la Universidad de Rutgers, New Jersey, Estados Unidos.

Krishnamurti: Mire lo que acaba de ocurrir. Yo digo que es posible porque así lo siento; en mi, yo vivo de ese modo. Yo digo que es posible y usted dice: Muéstreme como. Se lo he mostrado, pero puede que su intención sea sumamente superficial, se siente satisfecha con la mera descripción, el análisis, la definición, y se lleva eso consigo, lo convierte en una idea y dice: Ahora, ¿cómo voy a poner eso en práctica?

Renée Weber: Sí, ésa es una vía equivocada

K: Usted ya no tiene remedio, está acabada.

R.W.: Muy bien, acudo a usted, soy una persona seria. Digo que me gustaría vivir de una forma inteligente sin el ego. Soy seria. ¿Que hago a continuación?

K: Esta bastante claro ¿no? No lo que usted hace a continuación. Es lo que usted no hace, porque la negación es lo más positivo. Así que usted dice: Mire, ¿qué es lo que no necesito hacer?

R.W.:  ¿Qué es lo que no necesitamos hacer?

K: Lo que no necesita hacer es esforzarse. El esfuerzo significa alcanzar una meta. Digamos que reconozco que existe una posibilidad de vivir de ese modo, y hago un esfuerzo por conseguirlo. El que realiza el esfuerzo sigue siendo el mismo.

R.W.: Eso está claro. Pero existe una paradoja, porque el mismo tiempo usted ha dicho hoy, y lo dijo antes, que la persona tiene que ser muy seria respecto a esto, y considerarlo como lo más importante que hay.

K: Así es. Cuando usted dice que es lo más importante... Espere. Matar a otro ser humano en nombre de su país, de su Dios, en nombre de Cristo y demas, han hecho todo esto. Darse cuenta de que matar a un ser humano es el mayor mal, pecado, o como quiera llamarlo. Es simple darse cuenta de eso. Y usted dice, santo cielo, no mataré, incluso si mi Dios, el señor presidente o el primer ministro me lo piden. ¿Leyó usted lo que dijo aquel reconocido autor argentino? He olvidado su nombre.

R.W.: ¿Jorge Luis Borges?

K: Algo así. Dijo que la Guerra de las Malvinas fué como dos viejos calvos peléandose por un peine.

RW: ¡Eso es estupendo! ¿Y usted cree que hacemos eso la mayor parte del tiempo? ¿Está usted sugiriendo que esto es lo que sucede bajo distinto disfraces en las denominadas luchas del mundo?

K: En el mundo supuestamente civilizado y también en el mundo primitivo. De modo que esta- mos preguntando: ¿Se puede vivir en en este mundo sin ningún problema, sin ningún conflicto? Y los problemas existen, el conflicto existirá mientras los seres humanos sean egoístas. He- mos llegado a ese punto. Egoístas en el sentido más profundo y en el superficial de la palabra. Ahora bien,, si usted me dice eso a mí, yo le contesto:" Mire, soy un ser humano serio, veo todas las idioteces que están teniendo lugar en el mundo y, por lo tanto, las descarto, estoy por completo fuera de ese ámbito. No en el aspecto físico, no puedo salirme físicamente de él, pero por dentro, psicológicamente, estoy fuera, lo cual ya me ha hecho distinto. No que yo sea consciente de mi diferencia, pero me encuentro fuera de esa corriente."

"Diálogos con Krishnamurti" Editorial EDAF, pag.325 (Questioning Krishnamurti, traductor Javier Gómez Rodriguez)




Respuesta:

No vivimos sus enseñanzas porque no llegamos al punto que él indica que debemos llegar. Y ese punto es un contacto continuo, o al menos esporádico, con "lo otro". Y luego también está el vivenciar que detrás de la percepción no hay nada. Cuando ninguna de estas cosas pasa, no se viven las enseñanzas. Pero si las vivís, te das cuenta que K no se contradecía cuando hablaba así de la guerra, pero antes o después dice que "Israel no puede hacer otra cosa". O cuando lloró por la matanza de focas bebés y se cansó de decir que debemos respetar la naturaleza, pero sin embargo justificó que los esquimales maten incluso ballenas.

Si se viven las experiencias correctas no hay posiciones fijas tomadas, ante cada situación uno responderá de manera nueva, inteligente, sin dogmas, sin puntos fijos de referencia, y no se escandalizará ver a K viendo un match de box e incluso alegrándose de la victoria de uno de los contrincantes.

Porque lo leemos pero no tenemos esos "cambios de dimensión" es que no vivimos la enseñanza ni comprendemos las actitudes que K tenía... o lo que es peor: imaginamos que entendemos todo.


4 comentarios:

  1. Si no entendemos ni llegamos al trasfondo de las palabras, ¿tiene algún sentido seguir sus enseñanzas, discursos y libros?
    ¿acaso lo hacemos con la ``ilusión de llegar a entender algún dia su verdad?
    ¿pero acaso ese mismo ``algún dia´´ no va en contra de lo que el enseña?

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    1. Tendemos a convertir todo lo de K en algo de la mente: palabras, discursos, libros, lógica, etc
      Pero no es un asunto sólo mental: es algo holístico, que incluye a la mente y va más allá. Es un asunto de vivencias totales.

      Entonces no hay que embrollarse con sus palabras y hay que leerlo mucho entre líneas. Ese trasfondo escapa a todo análisis y está constituido más bien de hechos energéticos cuya traducción al mundo de la lógica es absurda per se.



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    2. Pero, realmente en nuestra vida diaria vemos y sentimos todo esto? Si es así.. Tiene algún sentido hablar, leer o escuchar lo que k nos dejó? O seguir con todo esto es señal de que no hemos captado dicha verdad?

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    3. Ser claros y leer a K no es contradictorio.
      Uno puede caminar por sí mismo, e igualmente leer a K.
      Claro que la lectura de K desde la claridad es muy diferente a su lectura desde la confusión.
      Por eso es que mucha gente tiene la impresión de que los libros de K son "siempre nuevos"... porque la primera vez uno comprende una cosa, y 5 años después comprende otra cosa diferente o nueva... en el mismísimo texto!!!

      De hecho, a mayor claridad, mayores revelaciones de los mismos textos.

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