Volví a los experimentos con plantas!
Esta vez, imposición de manos desde la siembra hasta 3 días después, media hora cada vez, una persona en cada extremo de la bandeja, dejando el medio como control.
Los resultados, a la vista.
Plantines de Ipomea Purpurea y algunas desconocidas.
NOTA:
Quizás debido a que algunos posts tienen demasiados comentarios, éstos no terminan de cargarse. Si ven que a final de los comentarios hay un link que dice "Cargándose", hagan click en ese link. Si no lo hacen, pues ahí se queda. Notificar problemas.
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miércoles, noviembre 10, 2010
sábado, octubre 30, 2010
Los gurues no dan descanso: Nirmala Devi
Me da mucha pena poner un rostro tan desagradable inmediatamente luego de la de un ángel como esa corzuela... pero en fin, quizás el contraste ayude a zafar a algunos de los devotos de este engendro malévolo, algunas de cuyas "enseñanzas" incluyen cosas como:
- Los devotos de un mismo país no deben casarse entre sí, ya que son hermanos (genial, somos todos una manga de incestuosos... pero lo que sigue es inigualable)
- LOS PADRES NO DEBEN ACARICIAR MUCHO A SUS HIJOS, YA QUE SI LO HACEN, FORTALECERAN EL EGO DEL BEBE.
Me pregunto cuántos cientos o miles de bebés crecerán ahora con muchas menos caricias/hora debido a que seguramente no faltarán padres estúpidos que harán caso a esta horrible declaración y pasarán por alto sus instintos naturales...
¿Quieren saber cómo es la cara de alguien que se atreve a condicionar de tal manera al amor de pareja y al amor de padres?
Pues bien, cuando me enteré de esto hace poco, tuve ganas de reponer estas fotos mi antiguo blog (por si quieren ver las caras alineadas lado a lado)
- Los devotos de un mismo país no deben casarse entre sí, ya que son hermanos (genial, somos todos una manga de incestuosos... pero lo que sigue es inigualable)
- LOS PADRES NO DEBEN ACARICIAR MUCHO A SUS HIJOS, YA QUE SI LO HACEN, FORTALECERAN EL EGO DEL BEBE.
Me pregunto cuántos cientos o miles de bebés crecerán ahora con muchas menos caricias/hora debido a que seguramente no faltarán padres estúpidos que harán caso a esta horrible declaración y pasarán por alto sus instintos naturales...
¿Quieren saber cómo es la cara de alguien que se atreve a condicionar de tal manera al amor de pareja y al amor de padres?
Pues bien, cuando me enteré de esto hace poco, tuve ganas de reponer estas fotos mi antiguo blog (por si quieren ver las caras alineadas lado a lado)
Nirmala Devi social |
Nirmala Devi normal |
Nirmala Devi real Esta imagen compuesta por el lado derecho de su rostro revela la verdadera, íntima personalidad, lo que ella es cuando está a solas. Brrrr...ugggh... |
Etiquetas:
falsos maestros,
Nirmala Devi
miércoles, octubre 27, 2010
La insensibilidad a la bondad
Una corzuela ( http://www.ecopaz.com.ar/arch/n0022/a-022-01.htm ) fué atacada por unos perros en mi campo de Córdoba. Pude salvarla cuando ya estaba entregada a los mordiscos de la jauría, llorando como un bebé.
Sacarla de la vera del arroyo enmarañado fue todo un trabajo que llevó horas.
Durante algunos breves descansos, mi pareja y yo le hablábamos y le acariciábamos. Agonizaba.
Sentimos su belleza primero, luego su bondad. Una gran bondad. Es pura bondad.
Luego seguimos con la batalla contra la maraña, atravesar el arroyo con ella ensangrentada, etc.
En un momento, pensé en las personas que podrían ayudarme, pero instantáneamente me acordé que esas mismas personas son las que pasarían por todas las molestias que estábamos pasando nosotros, pero para... cazarlas, así que deseché la idea.
Cuando pudimos llegar al auto, y mientras mi pareja tenía su cabecita en sus manos, sus ojos se opacaron, algo se fué... murió.
Más tarde, apareció en mi mente un hecho, que hasta entonces no había visto a esa profundidad:
Las personas que son insensibles a la bondad de ése ángel, SON INSENSIBLES A TODA BONDAD, no sólo a la bondad del cervatillo.
Están exentos de la bondad, tanto interna como externamente. Viven sus vidas ignorantes de lo bello, apegados al placer inmediato, la sobrevivencia.
¿Qué hacer con los insensibles a la bondad?
Los perros atacaron a la corzuela dentro de los límites de su naturaleza... pero los seres humanos no pueden decir tal cosa.
¿Cómo es estar aparte de la bondad?
¿Qué son las personas que desconocen la bondad?
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Naturaleza
sábado, octubre 23, 2010
Discusion: ¿Krishnamurti y Ramana expresaron la misma verdad?
Gracias a Franco y por sugerencia de Cancerpiscis también, comenzamos una nueva etapa en este blog, donde tomaremos temas específicos y los investigaremos a fondo. Todos están invitados, por supuesto.
La conversación girará en torno a este texto enviado por Franco.
Bienvenidos y gracias por sus participaciones en este blog - ustedes son un lujo.
RAMANA MAHARSHI & J. KRISHNAMURTI
ILUSION DE DIFERENCIA
El impulso para esta exposición nace como una directa respuesta a un artículo de Douglas Harding en la publicación “El Sendero de la Montaña”, en el cual Harding establece que una enorme diferencia divide las enseñanzas de Ramana Maharshi y J. Krishnamurti, tanto en la forma como en la práctica de la realización.
No objeto el modo de ver que la forma y contenido de las enseñanzas de Ramana Maharshi y J. Krishnamurti muestran grandes diferencias; pero estas son diferencias en la periferia más que en la esencia. Como demostraré posteriormente, en términos de las prácticas existentes expuestas no hay absolutamente ninguna diferencia experiencialmente, excepto en las etiquetas dadas a ellas. Lo que Ramana Maharshi estaba formulando a través de la pregunta ¿“Quién soy yo”?, para Krishnamurti esto era un asunto de estar conciente sin elección.
Sin embargo, antes de examinar los dos métodos de indagación, será de utilidad observar más cercanamente “las diferencias de sustancia” según Douglas Harding propone. Es solamente examinando cuán válidos son éstos lo que prepara el terreno para ver lo que es esencial en las dos enseñanzas.
Correctamente, pienso, que Douglas Harding atrae la atención hacia esencialmente dos tipos de maestros espirituales: el espiritual-psicológico y el espiritual-religioso, pero él presenta un punto de vista hecho sin la adecuada información cuando se refiere a Krishnamurti. (Yo podría agregar que Douglas Harding, en una respuesta que me escribió respecto a mis reservas acerca de su juicio sobre Krishnamurti, reconoció que su estudio de éste no era muy completo y estaba, por lo tanto, sujeto a mal interpretaciones. Además, durante su visita a Sudáfrica, él públicamente reconoció que su “postura de dos caminos de entendimiento” no era esencialmente diferente al darse cuenta sin elección de Krishnamurti). Pero en el artículo él dice:
La diferencia entre ellos es amplia y profunda. Para la primera postura, la Realidad o la Meta es estrictamente impersonal, una ausencia en lugar de una Presencia, una fría luz blanca, un vacío, una desaparición, nada en absoluto más que el maravilloso No-ser que está totalmente despierto a Si Mismo como nada y todo.
Es mi opinión que las enseñanzas de Krishnamurti evolucionaron en respuesta a la condición general de la mente occidental la cual, ya convencida por la lógica de los postulados del materialismo, vivía en un universo en donde Dios estaba muerto. Para llegar a esa
mente y abrirla a algo más allá de sí misma, Krishnamurti tuvo que tomar el sendero psicológico, el cual incluía el sendero de la negación, para mostrarnos lo que es:
V. Ganesan, en su artículo “Investigación e Identidad” cita a Sri Yogi Ramsuratkumar ( uno de los grandes santos de la actualidad):
krishnaji es para los no creyentes. Para los creyentes, hay una gran cantidad de maestros a seguir. Pero para un genuino no creyente, cuál es el refugio? Por esto, Krishnaji escogió términos totalmente diferentes, aunque aceptables para los no creyentes... Les aseguro que, Krishnaji nos da la misma esencia que cualquiera de los más grandes maestros, pero expresada en terminología opuesta.
Además, en los cuadernos de apuntes de Krishnamurti, hay más que amplia evidencia de que él no estaba señalando a “un vacío”, sino a “ una atención despierta ... en la cual el origen del pensamiento había cesado”. Esto está perfectamente de acuerdo con la declaración de Maharshi de que “el intelecto... no puede nunca alcanzar al Si mismo”.
Las enseñanzas de Ramana Maharshi por otra parte, surgieron dentro del contexto de la mente india tradicional en donde él tenía que negociar la simplicidad de su visión con las herencias espirituales de aquellos que venían a él. El es diferente en eso mientras que insistía en la supremacía
de la auto interrogación (Self- inquiry), sin embargo también habló en términos tradicionales para aquéllos que estaban simplemente demasiado condicionados espiritualmente para ver lo profundo en lo simple.
Sin embargo, tal como afirman muchos testimonios de primera mano ( gente seria, confiable y de hecho algunos muy reconocidos) lo más importante es que tanto Ramana Maharshi como Krishnamurti irradiaban una cualidad que atraía a la audiencia hacia ellos prescindiendo de si ellos entendían a estos maestros intelectualmente o no y a pesar de las posibles deficiencias en la expresión y el estilo que estos grandes seres pudieron tener para comunicar lo que para ellos era una realidad viva e incuestionable.
Douglas Harding también afirma que porque Krishnamurti, en su aproximación psicológica a la Auto-realización, nos pide estar concientes sin elección de las actividades de la mente para que el pensamiento pueda ser trascendido, él está inevitablemente involucrado en un proceso “gradual y acumulativo”. Ramana Maharshi, en contraste, sostiene Harding, niega la mente y como tal señala directamente al Ser el cual es percibido en el momento. No obstante, esto es pasar por alto la única aseveración que Krishnamurti hizo tan repetidamente: que la transformación nunca puede ser una materia de tiempo, que ésta es siempre en el momento inmediato.
Les aseguro, que la pueden llevar a cabo inmediatamente si Uds. dan toda su atención a ella. (1954:69)
El otro punto por el cual Harding atrae nuestra atención para justificar su punto de vista es que hay una gran separación entre Ramana Maharshi y Krishnamurti, la cual es la aceptación del anterior de las escrituras tradicionales mientras que el último las rechazó completamente. Además, Ramana Maharshi se le registra diciendo:
El sabio que es la personificación de las verdades mencionadas en las escrituras, estas no le son necesarias para su realización.
He penetrado los puntos de diferencia de Harding con algún detalle, simplemente para mostrar que cuando las enseñanzas espirituales son examinadas intelectualmente uno puede llegar a diferentes conclusiones porque es la misma naturaleza de las enseñanzas dinámicas tratar con los retos del momento y ser natural a los requerimientos del momento antes que a la consistencia de las aseveraciones verbales. Por esta razón, en ambas enseñanzas de Ramana Maharshi y Krishnamurti, uno encontrará aseveraciones que parecen contradecirse. Pero esto es como debería ser, porque finalmente las enseñanzas están señalando a aquello que está más allá de las palabras. Es precisamente porque nosotros estamos fijados en lo relativo que fallamos en ver que lo relativo, por definición, no puede ser completamente consistente. En la historia de las religiones esta falsa identificación ha causado mucho sufrimiento por la disputa resultante con respecto a las palabras. El igualmente gran maestro Nisargadatta Maharaj dijo:
Yo no hago reclamos respecto a la consistencia. Uds. creen que la consistencia absoluta es posible; pruébenla por medio de un ejemplo.
Habiendo intentado aclarar el área del residuo intelectual que tiende a empañar el necesario entendimiento más fundamental, miremos las maneras respectivas de auto-indagación defendidas por Ramana Maharshi y Krishnamurti.
Empezaré con el “darse cuenta sin elección” de Krishnamurti.
Para Krishnamurti, el darse cuenta sin elección quería decir darse cuenta de la totalidad del campo observable de la conciencia sin ninguna condenación sea lo que fuere. Esto es simplemente el acto de observar; tanto el exterior como el interior, y las reacciones del interior al exterior.
El darse cuenta es un estado en el cual no hay condenación, ni justificación o identificación, y por lo tanto hay entendimiento; en ese estado de pasivo darse cuenta alerta no hay ni el experimentador ni lo experimentado. (1954:176)
Si uno realmente experimenta con el darse cuenta sin elección, uno automáticamente percibirá que las acciones del “mi”, el pequeño si mismo, suelta su garra porque el proceso habitual de identificación que crea la idea “yo-soy-mi-cuerpo-y-mis-pensamientos” es negada por el acto de observación sin un “mi” que está haciendo el observador. Donde hay elección hay el nacimiento del “mi” momento a momento, pero donde no hay elección hay sólo el estado de darse cuenta, el cual Krishnamurti señala como el territorio del Silencio que es la puerta hacia lo inconmensurable, lo que no puede ser nombrado.
¿Cuán diferente es darse cuenta sin elección, que no es un proceso del pensamiento sino una observación incesante de los pensamientos, con la Auto-interrogación de Ramana Maharshi? Permitamos a Ramana Maharshi hablar por si mismo:
Si la pregunta ¿ “Quién soy yo”? fuera un mero cuestionamiento mental, no sería de mucho valor. El real propósito de la Auto- interrogación es para enfocar toda la mente en su Fuente. Esto no es, por lo tanto, el caso de un “yo” buscando otro “yo”. Mucho menos es la Auto-interrogación una fórmula vacía, porque esto involucra una intensa actividad de toda la mente para mantenerla permanentemente equilibrada en la sola Auto-interrogación.(76)
Lo que está indicado aquí es precisamente el acto de darse cuenta sin elección. Es experiencialmente imposible “enfocar la mente entera en su Fuente” sin estar en un estado de ver (seeing), lo cual al comienzo, por lo menos, inevitablemente involucrará el ver las actividades del pensamiento, pero sin identificarse con ellas.
Si Douglas Harding objetó la forma de Krishnamurti de estar atada al tiempo comparado a la vista instantánea del Si mismo de Maharshi, entonces ha habido un gran malentendido de ambos métodos , porque en respuesta a la pregunta “Por cuánto tiempo debería practicarse la interrogación”, Ramana Maharshi contestó:
En tanto haya impresiones de objetos en la mente, tanto como la interrogación “Quién soy yo” lo requiera. En la medida que surjan los pensamientos ellos deberían ser destruidos en ese mismo momento y lugar en el mismo sitio de su origen, a través de la pregunta (8).
En efecto, ambas enseñanzas originan similares confusiones para los consultantes. Tanto Ramana Maharshi como Krishnamurti aseveran que la transformación, en el sentido de tener una verdadera percepción de quienes somos realmente, puede ser lograda ahora, aún ambos indican prácticas que parecen involucrar tiempo.
Es mi argumento que esta es una paradoja que uno tiene que resolver por uno mismo, porque es en el mismo resolver de la paradoja que ganamos un darnos cuenta de las dificultades lógicas de intentar comprender con el intelecto aquello que está más allá del intelecto. También, intentar explicarlo intelectualmente sería arrojarlo lejos de la pregunta verdadera.
En esta visión uno puede ver el significado del koan Zen cuyo único propósito es frustrar al intelecto a renunciar a su juego verbal enloquecedor y así permitir a la mente ver su naturaleza real.
Sin embargo, hay más de una pista de lo que significan las enseñanzas de Ramana Maharshi y Krishnamurti en las siguientes palabras de Nisargadatta Maharaj, las cuales al finalizar, más que adecuadamente resumen los métodos centrales de estos dos genios espirituales del siglo xx.
El mero hecho de observar altera al observador y lo observado.
Después de todo, lo que impide la comprensión de nuestra verdadera naturaleza es la debilidad y ceguera de la mente y su tendencia a omitir lo sutil y enfocarse en lo grueso solamente. Cuando Uds. siguen mi consejo y tratan de mantener su mente en la noción de “yo soy” solamente, Uds. llegan a estar completamente enterados de su mente y de sus caprichos. El darse cuenta, siendo una armonía lúcida (sattva) en acción, disuelve la oscuridad y aquieta la inquietud de la mente y gentilmente, pero sin descanso cambia su misma sustancia. Este cambio no necesita ser espectacular; puede ser difícilmente notorio; aún así es un profundo y fundamental cambio desde la oscuridad a la luz, desde lo inadvertido al darse cuenta. (271-272)
REFERENCIAS
Ganesan. V. 1991. Inquiry and Identity. The Mountain Path. 28 (1 & 2), 41- 48.
Harding, Douglas E. 1991. Ramana Maharshi and Krishnamurti: Differences of Substance. The Mountain Path. 28 (1 & 2), 20 - 22.
Krishnamurti, J. 1954. The First and Last Freedom. London: Victor Gollancz Ltd.
Krishnamurti, J. 1976. Krishnamurti’s Notebook. London: Victor Gollancz Ltd.
Maharaj, Nisargadatta. 1988. I Am That. Durham, North Carolina: The Acorn Press.
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sábado, octubre 02, 2010
Los nuevos gurues robaran a Krishnamurti: Deepak Chopra
Gracias a un seguidor de este blog, Raúl, que me envió estos dos videos de Chopra, ahora reconozco que tendría que haberlo leído hace tiempo. Pero resulta que este tipo es otro más del que no pude leer ni una página de sus libros, por sentir un rechazo instantáneo.
Ahora me pregunto sinceramente (aún no he leído más de una página, pero lo haré) si no hay que meterlo dentro del cajón de los nuevos ladrones de Krishnamurti.
Para comenzar el debate, aquí van dos videos, uno muy gracioso por cierto; el otro, no tanto... es una deformación infame de K.
Krishnamurti diciendo que "todos somos Dios", incluso el dios Krishna???
Ahora me pregunto sinceramente (aún no he leído más de una página, pero lo haré) si no hay que meterlo dentro del cajón de los nuevos ladrones de Krishnamurti.
Para comenzar el debate, aquí van dos videos, uno muy gracioso por cierto; el otro, no tanto... es una deformación infame de K.
Krishnamurti diciendo que "todos somos Dios", incluso el dios Krishna???
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martes, septiembre 21, 2010
El moco en el Manjar: la "iluminacion" de Jim Carrey
A pesar de lo que parece, el evento del “despertar” de Jim Carrey no es algo simple y simpático que está entre lo místico y lo cómico.
Es algo que oculta profundas implicancias, que va desde lo histórico a nivel mundial (sí...) hasta la naturaleza misma de lo que es la iluminación, y según creo, además tiene mucha importancia para aquellas personas que personalmente llamo “mutantes”, es decir, aquellos que tienen la capacidad de mutar psicológicamentge porque (supongo) tienen algún tipo de mutación desconocido a nivel biológico que les permite alcanzar estados de comprensión y sensibilidad a los que la enorme mayoría de la población no puede acceder.
Para estos mutantes, cuyas señales son muchas y van desde nacer con ciertos astros en lugares específicos, tener una fuerte relación con el mundo de los sueños y las energías sutiles, poseer una particular belleza física y una gran afinidad con la Naturaleza, la experiencia de Jim Carrey no es algo que pertenezca a las historias fantásticas de los grandes místicos, sino más bien, algo íntimamente “familiar” que ha afectado sus vidas más allá de sus memorias.
Y por tal razón, por ser tan íntimos a esa experiencia trascendental, es que muchos de los mutantes que nos visitan en este blog se han quedado estupefactos con el “despertar” de Jim – incluso yo – con el añadido de que tal evento pareciera estar relacionado con un notorio ladrón de las enseñanzas de Krishnamurti, como lo es Eckhart Tolle.
Las preguntas que surgen son variadas:
¿Es posible que una persona se “ilumine” a través de libros de un estafador?
Si es así, entonces... ¿es posible que Tolle sea un iluminado, a pesar de que copia grandes trozos de Krishnamurti, sin nombrarlo, los deforma horriblemente, y encima se hace millonario por dar al mundo tal vómito?
¿Están fallando las Fundaciones Krishnamurti en la difusión de las enseñanzas, dejando que tomen esa iniciativa los múltiples intérpretes de la enseñanza – contra los cuales Krishnamurti se pronunció y nos advirtió hasta en su lecho de muerte - o el adulteramiento de las enseñanzas de esta manera es algo inevitable, temporal, en el proceso de expansión de la futura religión mundial?
¿Es posible tener tal experiencia y luego salir a clamar ante el mundo para llevar multitudes a tal estado, tratando a esa experiencia como algo no muy diferente de una droga?
Y por último:
¿Es la experiencia de Jim Carrey la real iluminación, o sólo una experiencia colateral y la iluminación es otra cosa?
Creo que debemos comenzar por aquí:
¿es real la experiencia de Jim Carrey?
¿Qué fue lo que le pasó?
Para quienes han convivido con ese misterio no hay dudas que la experiencia de Jim es real. Eso se nota tanto por su descripción de cómo le sucedió, de cómo lo relata, como por el efecto que tuvo en él.
Hay dos tipos de mutantes: aquellos que han tenido esa experiencia en forma consciente desde muy pequeños, y quienes – sin recuerdos de aquellas primeras veces – se topan con ella en su juventud-adultez.
He observado con frecuencia que ambos tipos de mutantes reaccionan de forma muy diferente cuando esa experiencia “vuelve” cuando ya son mayores: aquellos que lo han vivido desde niños o andan muy en contacto con ello, no hablan, apenas sonríen cuando son interrogados al respecto, y no gustan expresar nada, porque algo les resulta muy claro:
hablar sobre ello obstaculiza su regreso.
Mientras tanto, el segundo grupo de mutantes, los que se topan con la experiencia en la adultez, salen al mundo desaforados a clamar a los cuatro vientos que están iluminados, que es lo más grandioso, etc etc etc
Y no es para menos: en verdad es una experiencia maravillosa, única.
Pero aquí se vuelven a dividir las aguas:
una parte de estas personas luego orienta sus vidas hacia la convivencia con ese milagro, con el silencio, con la Naturaleza, y llevan una vida más o menos pura, y generalmente no se sabe más de ellos mientras ejercen un profundo efecto sobre la mente global humana, pero otros sufren un retorno del pensamiento al poder bajo la forma de un ego reforzado, y comienza a usar tal experiencia para sus propósitos – generalmente económicos o de fama.
Es aquí donde encontramos a los intérpretes-ladrones de Krishnamurti, mientras que en el otro grupo de los mutantes “secretos” se ocultan las famosas 10 o 12 personas que pueden salvar al mundo, según K.
A mí no me caben dudas que muchos de los deformadores actuales de la enseñanza de K (si no todos) han pasado por esta experiencia. Se lo reconoce a distancia, es familiar, no mienten cuando dicen eso.
Pero... ¿cómo es posible que una experiencia sagrada permita el retorno del pensamiento-ego?
La explicación es, en realidad, muy simple:
existe la experiencia de lo sagrado, y existe la comprensión.
Son dos cosas diferentes.
Muchísimas personas en este mundo experimentan lo sagrado, y no son totalmente conscientes de que lo hacen, pero en cambio, las personas que comprenden la naturaleza del “yo”, de la ilusión, son ínfimas en número.
La experiencia de Jim Carrey no es algo que le suceda a uno en cien millones, sino más bien todo lo contrario: es una experiencia natural no sólo del ser humano, sino de toda la Naturaleza. Y como golpe de humildad adicional para el supuesto “Rey de la Creación”, debemos añadir que, en realidad, nosotros los humanos somos los menos afortunados al respecto, ya que las montañas, el mar, el viento, los árboles, animales, etc. están mucho, muuuuuucho más en contacto con lo sagrado que nosotros...
Tal experiencia, cuando ocurre, ocurre “globalmente”. Es algo – como bien dice Jim – que “viene y se va”. Esa percepción es exacta.
Cuando sucede en una habitación con gatos, por ejemplo, uno puede ver claramente cómo ellos lo sienten a su manera, y se desperezan en júbilo. Y ni hablar de los árboles, esos sabios silenciosos.
Cuando eso le sucedió a Jim, todo lo que le rodeaba seguramente se hundió en esa bienaventuranza, pero mientras él era altamente consciente de lo que le sucedía, para algún vecino suyo, más atenazado por sus pensamientos, sólo sería “un buen momento”.
Miremos ahora su experiencia más detenidamente: estaba leyendo una parte de un libro de Tolle que hablaba sobre el pensamiento como causa del dolor en el mundo, cuando puso a un lado el texto y se puso a mirar él mismo, por sí mismo, el asunto. Debe de haberlo hecho en forma seria, porque de alguna manera, eso invitó a ese suceso. Para los lectores serios de Krishnamurti, éste es un suceso “acostumbrado”.
Pero... ¿cómo pudo sucederle con un texto de Tolle?
Muy simple: porque esa parte que estaba leyendo no es de Tolle, sino de Krishnamurti.
Y muy de Krishnamurti.
Si hubiera estado leyendo a Tolle mismo – y sólo a Tolle - jamás hubiera podido pasar por esa experiencia. Ahora esperemos que el “veneno Tolle” no convierta a Jim en otro Tolle más – como si hiciera falta.
Los intérpretes de Krishnamurti se parecen a un mozo que recibe del mejor cocinero del mundo el plato más sabroso para llevarlo a la mesa de un comensal. Por el camino, el mozo escupe en el plato, y cuando llega a la mesa, dice al comensal que él es quien lo preparó, que es su receta personal.
Y luego el mozo se queda con toda la admiración - y el dinero, por supuesto.
Pero aún así, a pesar del escupitajo secreto, el plato dejará transparentar la gran exquisitez original del cocinero. El comensal aún podrá apreciar y llegar a estados trascendentales mientras lo saborea, con mocos y todo, porque el poder de la belleza sobrevive a la maldad.
Lo que le pasó a Jim no es la iluminación, sino una experiencia de lo sagrado que es común a toda la Vida.
La iluminación es comprender, percibir los hechos tal como son, en su pureza total, sin la deformación del pensamiento.
La experiencia de lo sagrado no libera, necesariamente, a una persona de las redes del “yo”. Si esta experiencia no está contenida luego por una vida de pureza, donde el pensamiento es relegado y donde la percepción, la sensibilidad y la energía toman el mando, el pronóstico es sombrío... uno puede quemarse o volverse un Tolle, lo que es lo mismo.
Como dijo Krishnamurti: “si usted no es serio no se acerque, porque este fuego lo quemará”
Y aquí recuerdo a Armando Clavier, en una anécdota que quedó fuertemente impreso en mí.
Nos hallábamos sentados debajo de grandes árboles en una plaza delante del Teatro Coliseo, en Buenos Aires, Armando, su hijo Claudio, mi amigo Abel y yo. En ese entonces (1978-79) con Krishnamurti acercándose a la Fuente, el mundo entero parecía bendecido con energías tremendas que luego no he vuelto a sentir con tanta intensidad.
Estábamos, pues, sentados frente al teatro donde Krishnamurti había hablado en los años 30, cuando de pronto sentí que algo descendía como una lluvia entre las ramas de esos árboles enormes. Cuando le dije a Armando lo que había pasado, me respondió: “Sí, bajó como una cortina” - por supuesto, ligeramente a la izquierda.
Todo cambió. En esa nueva dimensión sagrada, Armando me hizo notar cómo el espacio y el tiempo eran diferentes, cómo TODO era diferente, cómo todo era una unidad...
Caminamos durante unas 4 horas en ese estado de profunda felicidad. En una de las vueltas por la plaza, pude ver que no había ninguna división entre nosotros y los árboles, o las estrellas, o la Tierra.
En un momento, Armando jocosamente dijo, mirando a la luna en lo alto: “sólo faltan los ovnis”. Y nos contó una experiencia de ingravidez que había tenido un par de veces.
Nosotros mismos caminábamos ingrávidos. Eran tiempos milagrosos.
Luego, Armando hizo un comentario sobre Silo, un personaje público de la Argentina de los 70-80, que lo había ido a visitar. Armando me dijo que él se había comunicado realmente con él, pero que luego Silo se había perdido en la maraña de los pensamientos, dando origen a un movimiento político-social. Le dije: “¿cómo es posible que alguien que haya tenido esta experiencia, luego vuelva al yo”?
Respondió: “Hay que tener cuidado. El yo puede apoderarse incluso de esta experiencia y usarla en su beneficio”.
En ese entonces, a mis 22 añitos, me parecía increíble tal afirmación... pero pude ver cuán exacta era, a medida que los años pasaron, y de primera mano: yo mismo, luego de tales experiencias, caería en un pozo durante los años 80.
La experiencia de lo sagrado, aún con todo lo “deseable” que es, no es aún el punto máximo que salvará a la Tierra.
La Tierra será salvada de la garra de los ávidos seres humanos sólo por la comprensión del mecanismo del pensamiento, del ego, y la naturaleza vacía de la percepción.
Cuando Jim puso aparte el libro envenenado de Tolle y consideró por sí mismo las palabras de Krishnamurti profundamente, sinceramente, comprendió algo. Y con esa comprensión vino esa bendición.
Ahora nos queda por ver el final de la película más importante de Jim, y es si pondrá definitivamente aparte a los libros de Tolle, y se encaminará él, por sí mismo, hacia la comprensión silenciosa de los hechos, o si su pensamiento volverá a tomar el poder y asociará equivocadamente a Tolle con su experiencia y se volverá uno más de los explotadores.
¿Se quedará con la comida más rica del mundo, o con los mocos?
“El moco en el manjar” bien podría llamarse esta película suya... es difícil no mirar con simpatía lo que le está sucediendo, y espero de corazón que aparte de nuevo los libros de Tolle para ver por sí mismo, pero esta vez para siempre, y en su lugar tome el original, el libro del Cocinero Máximo – e inapetente, podría agregar ;)
Abrazos a todos, en particular a MK2, a quien le debo en parte esta madrugada feliz al escribir esto.
Por supuesto, hay mucho más de qué hablar, como ser el papel de las Fundaciones Krishnamurti en todo esto. La Fundación americana está asociándose con Tolle, Byron Katie y otros intérpretes de la enseñanza, ignorando así las advertencias de K, y tienen su responsabilidad en lo que está sucediendo, pero creo que es tema para otra nota. Por hoy, suficiente.
Escrito con una buena energía en las sierras de Córdoba, esperando que les llegue...
Es algo que oculta profundas implicancias, que va desde lo histórico a nivel mundial (sí...) hasta la naturaleza misma de lo que es la iluminación, y según creo, además tiene mucha importancia para aquellas personas que personalmente llamo “mutantes”, es decir, aquellos que tienen la capacidad de mutar psicológicamentge porque (supongo) tienen algún tipo de mutación desconocido a nivel biológico que les permite alcanzar estados de comprensión y sensibilidad a los que la enorme mayoría de la población no puede acceder.
Para estos mutantes, cuyas señales son muchas y van desde nacer con ciertos astros en lugares específicos, tener una fuerte relación con el mundo de los sueños y las energías sutiles, poseer una particular belleza física y una gran afinidad con la Naturaleza, la experiencia de Jim Carrey no es algo que pertenezca a las historias fantásticas de los grandes místicos, sino más bien, algo íntimamente “familiar” que ha afectado sus vidas más allá de sus memorias.
Y por tal razón, por ser tan íntimos a esa experiencia trascendental, es que muchos de los mutantes que nos visitan en este blog se han quedado estupefactos con el “despertar” de Jim – incluso yo – con el añadido de que tal evento pareciera estar relacionado con un notorio ladrón de las enseñanzas de Krishnamurti, como lo es Eckhart Tolle.
Las preguntas que surgen son variadas:
¿Es posible que una persona se “ilumine” a través de libros de un estafador?
Si es así, entonces... ¿es posible que Tolle sea un iluminado, a pesar de que copia grandes trozos de Krishnamurti, sin nombrarlo, los deforma horriblemente, y encima se hace millonario por dar al mundo tal vómito?
¿Están fallando las Fundaciones Krishnamurti en la difusión de las enseñanzas, dejando que tomen esa iniciativa los múltiples intérpretes de la enseñanza – contra los cuales Krishnamurti se pronunció y nos advirtió hasta en su lecho de muerte - o el adulteramiento de las enseñanzas de esta manera es algo inevitable, temporal, en el proceso de expansión de la futura religión mundial?
¿Es posible tener tal experiencia y luego salir a clamar ante el mundo para llevar multitudes a tal estado, tratando a esa experiencia como algo no muy diferente de una droga?
Y por último:
¿Es la experiencia de Jim Carrey la real iluminación, o sólo una experiencia colateral y la iluminación es otra cosa?
Creo que debemos comenzar por aquí:
¿es real la experiencia de Jim Carrey?
¿Qué fue lo que le pasó?
Para quienes han convivido con ese misterio no hay dudas que la experiencia de Jim es real. Eso se nota tanto por su descripción de cómo le sucedió, de cómo lo relata, como por el efecto que tuvo en él.
Hay dos tipos de mutantes: aquellos que han tenido esa experiencia en forma consciente desde muy pequeños, y quienes – sin recuerdos de aquellas primeras veces – se topan con ella en su juventud-adultez.
He observado con frecuencia que ambos tipos de mutantes reaccionan de forma muy diferente cuando esa experiencia “vuelve” cuando ya son mayores: aquellos que lo han vivido desde niños o andan muy en contacto con ello, no hablan, apenas sonríen cuando son interrogados al respecto, y no gustan expresar nada, porque algo les resulta muy claro:
hablar sobre ello obstaculiza su regreso.
Mientras tanto, el segundo grupo de mutantes, los que se topan con la experiencia en la adultez, salen al mundo desaforados a clamar a los cuatro vientos que están iluminados, que es lo más grandioso, etc etc etc
Y no es para menos: en verdad es una experiencia maravillosa, única.
Pero aquí se vuelven a dividir las aguas:
una parte de estas personas luego orienta sus vidas hacia la convivencia con ese milagro, con el silencio, con la Naturaleza, y llevan una vida más o menos pura, y generalmente no se sabe más de ellos mientras ejercen un profundo efecto sobre la mente global humana, pero otros sufren un retorno del pensamiento al poder bajo la forma de un ego reforzado, y comienza a usar tal experiencia para sus propósitos – generalmente económicos o de fama.
Es aquí donde encontramos a los intérpretes-ladrones de Krishnamurti, mientras que en el otro grupo de los mutantes “secretos” se ocultan las famosas 10 o 12 personas que pueden salvar al mundo, según K.
A mí no me caben dudas que muchos de los deformadores actuales de la enseñanza de K (si no todos) han pasado por esta experiencia. Se lo reconoce a distancia, es familiar, no mienten cuando dicen eso.
Pero... ¿cómo es posible que una experiencia sagrada permita el retorno del pensamiento-ego?
La explicación es, en realidad, muy simple:
existe la experiencia de lo sagrado, y existe la comprensión.
Son dos cosas diferentes.
Muchísimas personas en este mundo experimentan lo sagrado, y no son totalmente conscientes de que lo hacen, pero en cambio, las personas que comprenden la naturaleza del “yo”, de la ilusión, son ínfimas en número.
La experiencia de Jim Carrey no es algo que le suceda a uno en cien millones, sino más bien todo lo contrario: es una experiencia natural no sólo del ser humano, sino de toda la Naturaleza. Y como golpe de humildad adicional para el supuesto “Rey de la Creación”, debemos añadir que, en realidad, nosotros los humanos somos los menos afortunados al respecto, ya que las montañas, el mar, el viento, los árboles, animales, etc. están mucho, muuuuuucho más en contacto con lo sagrado que nosotros...
Tal experiencia, cuando ocurre, ocurre “globalmente”. Es algo – como bien dice Jim – que “viene y se va”. Esa percepción es exacta.
Cuando sucede en una habitación con gatos, por ejemplo, uno puede ver claramente cómo ellos lo sienten a su manera, y se desperezan en júbilo. Y ni hablar de los árboles, esos sabios silenciosos.
Cuando eso le sucedió a Jim, todo lo que le rodeaba seguramente se hundió en esa bienaventuranza, pero mientras él era altamente consciente de lo que le sucedía, para algún vecino suyo, más atenazado por sus pensamientos, sólo sería “un buen momento”.
Miremos ahora su experiencia más detenidamente: estaba leyendo una parte de un libro de Tolle que hablaba sobre el pensamiento como causa del dolor en el mundo, cuando puso a un lado el texto y se puso a mirar él mismo, por sí mismo, el asunto. Debe de haberlo hecho en forma seria, porque de alguna manera, eso invitó a ese suceso. Para los lectores serios de Krishnamurti, éste es un suceso “acostumbrado”.
Pero... ¿cómo pudo sucederle con un texto de Tolle?
Muy simple: porque esa parte que estaba leyendo no es de Tolle, sino de Krishnamurti.
Y muy de Krishnamurti.
Si hubiera estado leyendo a Tolle mismo – y sólo a Tolle - jamás hubiera podido pasar por esa experiencia. Ahora esperemos que el “veneno Tolle” no convierta a Jim en otro Tolle más – como si hiciera falta.
Los intérpretes de Krishnamurti se parecen a un mozo que recibe del mejor cocinero del mundo el plato más sabroso para llevarlo a la mesa de un comensal. Por el camino, el mozo escupe en el plato, y cuando llega a la mesa, dice al comensal que él es quien lo preparó, que es su receta personal.
Y luego el mozo se queda con toda la admiración - y el dinero, por supuesto.
Pero aún así, a pesar del escupitajo secreto, el plato dejará transparentar la gran exquisitez original del cocinero. El comensal aún podrá apreciar y llegar a estados trascendentales mientras lo saborea, con mocos y todo, porque el poder de la belleza sobrevive a la maldad.
Lo que le pasó a Jim no es la iluminación, sino una experiencia de lo sagrado que es común a toda la Vida.
La iluminación es comprender, percibir los hechos tal como son, en su pureza total, sin la deformación del pensamiento.
La experiencia de lo sagrado no libera, necesariamente, a una persona de las redes del “yo”. Si esta experiencia no está contenida luego por una vida de pureza, donde el pensamiento es relegado y donde la percepción, la sensibilidad y la energía toman el mando, el pronóstico es sombrío... uno puede quemarse o volverse un Tolle, lo que es lo mismo.
Como dijo Krishnamurti: “si usted no es serio no se acerque, porque este fuego lo quemará”
Y aquí recuerdo a Armando Clavier, en una anécdota que quedó fuertemente impreso en mí.
Nos hallábamos sentados debajo de grandes árboles en una plaza delante del Teatro Coliseo, en Buenos Aires, Armando, su hijo Claudio, mi amigo Abel y yo. En ese entonces (1978-79) con Krishnamurti acercándose a la Fuente, el mundo entero parecía bendecido con energías tremendas que luego no he vuelto a sentir con tanta intensidad.
Estábamos, pues, sentados frente al teatro donde Krishnamurti había hablado en los años 30, cuando de pronto sentí que algo descendía como una lluvia entre las ramas de esos árboles enormes. Cuando le dije a Armando lo que había pasado, me respondió: “Sí, bajó como una cortina” - por supuesto, ligeramente a la izquierda.
Todo cambió. En esa nueva dimensión sagrada, Armando me hizo notar cómo el espacio y el tiempo eran diferentes, cómo TODO era diferente, cómo todo era una unidad...
Caminamos durante unas 4 horas en ese estado de profunda felicidad. En una de las vueltas por la plaza, pude ver que no había ninguna división entre nosotros y los árboles, o las estrellas, o la Tierra.
En un momento, Armando jocosamente dijo, mirando a la luna en lo alto: “sólo faltan los ovnis”. Y nos contó una experiencia de ingravidez que había tenido un par de veces.
Nosotros mismos caminábamos ingrávidos. Eran tiempos milagrosos.
Luego, Armando hizo un comentario sobre Silo, un personaje público de la Argentina de los 70-80, que lo había ido a visitar. Armando me dijo que él se había comunicado realmente con él, pero que luego Silo se había perdido en la maraña de los pensamientos, dando origen a un movimiento político-social. Le dije: “¿cómo es posible que alguien que haya tenido esta experiencia, luego vuelva al yo”?
Respondió: “Hay que tener cuidado. El yo puede apoderarse incluso de esta experiencia y usarla en su beneficio”.
En ese entonces, a mis 22 añitos, me parecía increíble tal afirmación... pero pude ver cuán exacta era, a medida que los años pasaron, y de primera mano: yo mismo, luego de tales experiencias, caería en un pozo durante los años 80.
La experiencia de lo sagrado, aún con todo lo “deseable” que es, no es aún el punto máximo que salvará a la Tierra.
La Tierra será salvada de la garra de los ávidos seres humanos sólo por la comprensión del mecanismo del pensamiento, del ego, y la naturaleza vacía de la percepción.
Cuando Jim puso aparte el libro envenenado de Tolle y consideró por sí mismo las palabras de Krishnamurti profundamente, sinceramente, comprendió algo. Y con esa comprensión vino esa bendición.
Ahora nos queda por ver el final de la película más importante de Jim, y es si pondrá definitivamente aparte a los libros de Tolle, y se encaminará él, por sí mismo, hacia la comprensión silenciosa de los hechos, o si su pensamiento volverá a tomar el poder y asociará equivocadamente a Tolle con su experiencia y se volverá uno más de los explotadores.
¿Se quedará con la comida más rica del mundo, o con los mocos?
“El moco en el manjar” bien podría llamarse esta película suya... es difícil no mirar con simpatía lo que le está sucediendo, y espero de corazón que aparte de nuevo los libros de Tolle para ver por sí mismo, pero esta vez para siempre, y en su lugar tome el original, el libro del Cocinero Máximo – e inapetente, podría agregar ;)
Abrazos a todos, en particular a MK2, a quien le debo en parte esta madrugada feliz al escribir esto.
Por supuesto, hay mucho más de qué hablar, como ser el papel de las Fundaciones Krishnamurti en todo esto. La Fundación americana está asociándose con Tolle, Byron Katie y otros intérpretes de la enseñanza, ignorando así las advertencias de K, y tienen su responsabilidad en lo que está sucediendo, pero creo que es tema para otra nota. Por hoy, suficiente.
Escrito con una buena energía en las sierras de Córdoba, esperando que les llegue...
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domingo, septiembre 19, 2010
Los mutantes van saliendo del armario: Jim Carrey
Gracias a MK2, quien me envió este link y me ha dejado en estado de semi shock, comparto con ustedes uno de los videos más asombrosos que me ha tocado ver en relación a las enseñanzas de Krishnamurti, y su difusión. Inesperado podría ser otra palabra.
Espero sus comentarios; por mi parte, encuentro que hay que tratar el tema cuidadosamente porque esconde muchas implicancias. Por ahora todo lo que puedo decir es algo personal, y es que ahora entiendo más por qué Jim me caía tan bien no sólo en sus películas sino también en sus reportajes, etc... es que se trataba de un mutante. De uno de los nuestros.
Por lo menos, ya sabemos que estaremos divertidos en el futuro mundo mutante!!!
Pero las implicancias de este suceso en la difusión de las enseñanzas de Krishnamurti, el papel de las Fundaciones con respecto a la difusión, el problema de Tolle y sus secuaces, etc, merece un comentario más... inspirado. Mientras la inspiración sucede (si lo hace), los leeré a ustedes.
Abrazos
Espero sus comentarios; por mi parte, encuentro que hay que tratar el tema cuidadosamente porque esconde muchas implicancias. Por ahora todo lo que puedo decir es algo personal, y es que ahora entiendo más por qué Jim me caía tan bien no sólo en sus películas sino también en sus reportajes, etc... es que se trataba de un mutante. De uno de los nuestros.
Por lo menos, ya sabemos que estaremos divertidos en el futuro mundo mutante!!!
Pero las implicancias de este suceso en la difusión de las enseñanzas de Krishnamurti, el papel de las Fundaciones con respecto a la difusión, el problema de Tolle y sus secuaces, etc, merece un comentario más... inspirado. Mientras la inspiración sucede (si lo hace), los leeré a ustedes.
Abrazos
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